El rescate que pagamos todos
Invertir en tribunales ambientales muchísimo más expeditos aceleraría la tramitación de los proyectos. Apuraría la llegada de sus beneficios a las personas. Y desactivaría, de una vez, el incentivo al negociado.
Invertir en tribunales ambientales muchísimo más expeditos aceleraría la tramitación de los proyectos. Apuraría la llegada de sus beneficios a las personas. Y desactivaría, de una vez, el incentivo al negociado.
Un proyecto que buscaba poner a Chile en el mapa de los grandes destinos de invierno del mundo no compite con el andarivel de al lado. Compite con Aspen, con los Alpes, con Bariloche. MCP no llegó a exprimir cuatro cerros: llegó a construir un destino de talla mundial.
Con ocho de cada diez chilenos temiendo por su empleo, gravar más a quienes tienen mayor potencial de crear puestos de trabajo tiene algo de suicida. ¿A quién le exigiremos el empleo que falta, si primero declaramos culpable a quien podría crearlo?
Natalia Duco lo dijo sin rodeos: “No es fácil leer la cantidad de hate”. Y no lo es. Pero ese “hate” no es accidental. Cumple una función precisa: desgastar, inhibir, disuadir. Que el siguiente lo piense dos veces antes de actuar. En ese sentido, el término no es exagerado: es terrorismo social.