Los doce monos
Han pasado los años y los monos siguen ahí, cada uno en su jaula tarifaria, comiendo tranquilos. El trigo sigue valiendo una fracción del pan, el polinomio sigue firmado, el director sigue siendo amigo de alguien. Y cada mañana, cinco millones de hogares pasan por la panadería a financiar, sin saberlo, una de las rentas más elegantes de Chile: mil quinientos millones de dólares al año, horneados a mano, con amor artesanal.