La disputa por la dignidad
El presidente Kast no creó ese vacío. Lo encontró y lo ocupó. El desafío para la oposición es que si no recupera ese lenguaje desde su propia tradición, cada crítica que haga al gobierno puede sonar como una defensa de abstracciones frente a alguien que habla de la madre que trabaja, del empleo como dignidad y de la familia como horizonte de seguridad.