Gobernar la desconfianza
Cuando los propios partidos oficialistas transmiten dudas o cuestionamientos sobre las prioridades del gobierno, la oposición encuentra un espacio para reorganizarse.
Cuando los propios partidos oficialistas transmiten dudas o cuestionamientos sobre las prioridades del gobierno, la oposición encuentra un espacio para reorganizarse.
La paradoja empieza a ser evidente. Un gobierno que ganó defendiendo claridad, autoridad y conducción firme comienza a tropezar precisamente en esas áreas. No por falta de convicción, sino por exceso de concentración. Porque cuando todo depende de unos pocos, cada error escala más rápido y cada silencio genera más incertidumbre
Resulta iluminador y oportuno, a 35 años de su asesinato, recordar a Jaime Guzmán Errázuriz, quien en el Senado señalaba en 1990 que “ningún sector político postula hoy en Chile que el mejoramiento del nivel de vida de los más pobres excluya la labor redistributiva del Estado”.